INVASIÓN

INVASIÓN

Pastor Miler Montoya

 

A causa de los profetas mi corazón está quebrantado dentro de mí, todos mis huesos tiemblan; estoy como un ebrio, y como hombre a quien dominó el vino, delante de Jehová, y delante de sus santas palabras. Jeremías 23:9

El profeta Jeremías quedó controlado y dominado al estar delante de Dios.  Nosotros debemos de experimentar lo mismo al adorarle.  Los salmistas debe de ministrar delante de Dios, y como respuesta deberían experimentar una invasión de su presencia sobre todos.  Si pudiera dar un palabra que describa el saturar de la gloria de Dios sobre una vida es la palabra “invasión”.  Al ser saturado por su gloria de una manera repentina y violenta, todo nuestro ser es invadido por la presencia de Dios.  Dios siempre ha respondido al hombre cuando llama, y el hombre no siempre responde cuando Dios llama.  En toda la historia bíblica Dios siempre ha respondido a cinco cosas:

 

  1. A la obediencia (intachable) (de su palabra)
  2. A la fe (pura)
  3. A la comunión íntima (la oración continua)
  4. A la oración (de todo corazón)
  5. A la adoración (en espíritu y en verdad)

 

Estos son elementos prácticos que hacen que Dios sea conmovido, y nos responda.  Cuando en la tierra hay obediencia, en el cielo hay complacencia.  Cuando en la tierra hay fe, el cielo se agrada y mueve las montañas.  Cuando en la tierra hay comunión íntima con Dios, los secretos son revelados.  Cuando en la tierra hay oración, del cielo viene la respuesta.  Cuando en la tierra hay adoración, desde el cielo se manifiesta una invasión en nuestras vidas. Todo es paralizado, interrumpido, tomado y dominado por Dios.  Su fidelidad es grande.   Dios es soberano y nada lo mueve, pero es real la promesa de responder cuando clamamos y le adoramos.

 

El diccionario define la palabra invasión como la ocupación de un país como por fuerzas militares extranjeras.  Invadir es el acto de saturar, penetrar, tomar posesión y dominio de algo sin el previo aviso o repentinamente.  El reino de Dios viene a ocupar, saturar y dominar al hombre quien quiera que sea.  Partiendo desde la promesa que dice: El Señor habita en las alabanzas de su pueblo, podemos decir  que la presencia de Dios es atraída por la alabanza y la adoración.  Una vez se derrama la gloria de Dios, experimentamos el dominio de Dios sobre nuestras vidas.  Yo veo a Dios invadiendo pueblos, ciudades enteras reflejándose en vidas transformadas.  El reino de Dios viene a invadir nuestro planeta, este es “el ultimátum” que prevé el destino.  Veo a Dios asaltando por la fuerza cada rincón de de este planeta. Ahora lo hace por llamado y comunión.  Dios siempre a respondido a la comunión con él.  El que le ama, él le ama.

 

La adoración es la mayor potencia de atracción de la manifestación de la presencia de Dios.  La adoración provoca esa invasión en el corazón del hombre.  El hombre que le adora en espíritu y en verdad producirá una invasión de la presencia de Dios y de su reino en nuestras vidas.  Si hay algo que Dios quiere es invadir es todo nuestro ser.

 

“Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.  Salmos 103:1

 

Veamos algunos efectos que produce la presencia de Dios una vez invade nuestras vidas:

 

  1. Eres dominado: como Dios soberano no necesita nuestro permiso y aprobación para hacer las cosas.  El puede penetrar violentamente, no tanto en obligarnos sino en seducirnos trayendo un dominio para gloria.  El salmista que es dominado por la gloria, ya no será él, sino Dios a través de él.

 

  1. Eres rendido: cuando Dios se mueve, todo lo otro se detiene.  Estar rendido, es aceptar el dominio.  Cada adorador debe de ministrar rendido.

 

  1. Eres saturado, de su presencia, de gozo, de paz: el adorador saturado de la gloria, manifestará lo genuino, lo puro y la gloria, bajo una unción transformadora.

 

  1. Eres controlado, pierdes el control: que bueno cuando perdemos el control y Dios lo toma.  Yo prefiero descansar dándole el control a Dios, que tomando el control yo y que Dios descanse.

 

  1. Se establece una nueva cultura: toda cultura es ambiental.  Si tomamos a un hombre latino y lo ponemos en una cultura oriental, crecerá con esa cultura aunque su genética biológica sea latino.  Lo mismo, si nos trasladamos al ambiente celestial, saturado por la presencia de Dios, adquirimos la cultura del cielo.

 

  1. Se establece el reino de Dios: el reino de Dios es manifestado por la presencia del Espíritu Santo.  Donde sea que se derrama, se establece por ley espiritual el reino de Dios.

 

  1. Es derrotado el gobierno del enemigo: la manifestación de la presencia produce a Dios mismo, peleando por nosotros.  El enemigo, no nos enfrenta, enfrenta al que estamos adorando.  Muchos defienden sus dioses, a nosotros nos defiende nuestro Dios,

 

  1. Ocurre un rompimiento: Cuando el cell invade la Tierra, la liberation toma lugar.  Las cosas estancadas, paralizadas y detenidas experimentan un rompimiento.

 

  1. La invasión de Dios seduce: es como que te roba tu corazón y pasión, todo se dirige hacia él.

 

  1. Se entra en otra dimensión del Espíritu:  Quiere decir que puedes ver y oír cosas sobrenaturales.  Puede experimentar cosas sobrenaturales.

 

Dada que toda invasión es una toma de dominio a la fuerza o violenta, nosotros debemos de hacer los mismo.  Los adoradores gozan de una poderosa herramienta.  A través de la adoración pueden hacer que la presencia de Dios “INVADA” nuestras vidas, y transforme todo lo que vemos.  Declaramos una invasión de la presencia de Dios en los pueblos, estados y naciones.   Este es el tiempo para una invasión del reino de Dios y la presencia del Rey de reyes en nuestras vidas.  ¡Jamás serás igual!
Pastor Miler Montoya “Cosas mayores veremos”

 

 

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