BRILLANDO CON GLORIA

39 No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves. 40 Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales. 41 Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria. 1 Corintios 15:39-41

 

Introduccion:
Uno de los asuntos que debemos establecer en la mente de los creyentes —si vamos a obedecer el mandato divino de levantarnos y brillar— es el asunto de ser gloriosos. Para muchos cristianos, la idea de ser glorioso suena orgullosa o ridícula. Pero, hay una gloria que existe en la humanidad simplemente porque fuimos hechos a su imagen. Hay gloria en los animales, el sol, las estrellas y en todas las cosas creadas. Él lo hizo así.

Rebajar nuestro papel en estos últimos tiempos y actuar con pequeñez en la vida restringe la medida de la gloria que poseemos y somos capaces de dar a Dios. Nuestra capacidad para dar gloria termina siendo reducida porque no creemos en nuestra significación. Nuestra significación no se basa en nada en o de nosotros. Está basada completamente en Aquel que nos llamó a sí mismo. Parece que Salomón sabía esto, por lo que dijo: “Alábete el extraño y no tu propia boca; el ajeno, y no los labios tuyos” (Proverbios 27:2). Dios nos advierte contra vanagloriarnos, pero añade que debemos permitir que otros lo hagan. Honrar es un valor del reino. Si no sabemos cómo recibirlo correctamente, no tendremos corona para lanzarlo a sus pies. Nuestra guerra contra el orgullo es mal dirigida cuando no es congruente con la Palabra de Dios. La humildad falsa es la forma más peligrosa del orgullo porque, a menudo, es confundida con una virtud.

 

Es simplemente fascinante para mí lo que Él disfruta al tenernos en la línea de fuego cuando la gloria y la honra están siendo liberadas. Ellas afirman nuestra significación y destino eterno. Y si cometemos el error de tomar la honra para nosotros, entonces ya hemos recibido nuestra recompensa en esta vida. El aspecto eterno ha sido eliminado. Aquello que es invertido en la eternidad, paga dividendos eternos. ¿Es posible que el estándar de la Escritura de ir de gloria en gloria también lleve consigo el principio de pasar de vivir en la gloria del hombre a vivir en la gloria de Dios?

Jesús añadió a este mandato, diciendo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16). Hay una manera en la cual podemos brillar que haga que otros adoren a Dios y le den gloria. En El contexto que Jesús nos enseñó, estaba que nuestra luz no es para ser escondida sino colocada en lo abierto para que otros la vean. Los demás son atraídos hacia Dios por nuestro brillo.

 

COMO BRILLAR

Para aprender cómo brillar en respuesta al mandato de Dios en Isaías 60, debemos aprender cómo lo hace Dios. Nosotros somos sus representantes. Aquí está la bendición que Aarón y sus hijos debían liberar sobre los hijos de Israel. “Jehová te bendiga y te guarde. Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro y ponga en ti paz.” —Números 6:24-26

Cuando Dios muestra su favor al pueblo, nos está dando un modelo a seguir. Nos enseña cómo brillar. Mostrarles favor a otros es una manera de seguir su ejemplo. El ser aceptado por Dios nos capacita para aceptar a otros, una vez más demostrando que llegamos a ser una manifestación de la naturaleza del toque divino en nuestras vidas. A la luz de eso, Pablo formula una declaración interesante a la iglesia de Éfeso:

“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”. —Efesios 4:29

Como hemos visto, el rostro de Dios brilla sobre nosotros cuando libera su favor y su bendición sobre nuestras vidas. Se nos ha dado el poder de dar vida y muerte con nuestro hablar. Proverbios 18:21.En esta posición de responsabilidad, somos capaces de hablar palabras que animen de acuerdo a las necesidades que la persona tenga en el momento. Pero, la parte del versículo que más me asombra es que podemos dar gracia a los oyentes. Gracia es favor divino. En un sentido, nosotros somos agentes del favor de Dios.

Es como si Él estuviera diciendo: A todo aquel que le muestres favor, Yo mostraré favor. Cada vez que usted da ánimo a alguien, está dando favor divino. Ellos son marcados por la atención de Dios debido a sus palabras. ¡Eso es brillar!

 

COMO DAR

producimos aquello que regalamos. Eso no quiere decir que nada de eso se origine con nosotros; toda buena dádiva viene de Dios. Punto. Pero lo que el hombre siembra, eso también segará.

Algunos no están muy seguros de cosechar honra. Es casi como si pensaran que estarán faltos de ella si la dan. No es así. Todas las cosas celestiales aumentan en la medida en que son liberadas. Aquellos que muestran misericordia, reciben misericordia. Es así como funciona este reino. Es más. brillar es dar lo que somos. Sin embargo, lo que somos nunca disminuye. La luz de Dios no disminuye porque brillemos más. En realidad, se hace más fuerte. Si hemos recibido algo de Dios, brillaremos al irlo regalando. Es el acto de liberar las realidades y experiencias internas lo que ayuda a redefinir la naturaleza del mundo en que vivimos. Las realidades internas vienen a ser externas. Ese es el acto de brillar.

 

Es por eso que debemos descubrir esta verdad: “El reino de Dios está entre vosotros” (Lucas 17:21). Yo no hago un cheque si no sé si tengo dinero en el banco. El descubrimiento del tesoro que está en nosotros a través del encuentro con el rostro de Dios es lo que nos capacita para hacer cheques que son coherentes con su cuenta, no con la nuestra. Pedro le dijo al cojo: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy” (Hechos 3:6, énfasis añadido). Entonces, hizo un cheque que solo Dios podía respaldar. Esa es la manera en que este reino funciona.

UN TRAGO DE SU AGUA SE CONVIERTE EN RIO

En cierto momento, Jesús invitó a toda la humanidad a acudir a Él y beber. “Si alguien tiene sed, venga a mí y beba… ‘De su interior brotarán ríos de agua viva’” (Juan 7:37-38). La imagen dibujada por Jesús es, una vez más, muy extrema. Si bebo un trago del refrigerio suyo, ¡un río refrescante brota de mí! Un trago se convierte en un río. Hay un crecimiento exponencial en todo lo que Dios libera en nuestra vida, a medida que lo damos. Crece con el uso. Las aguas refrescantes que se derraman a través de nosotros, no disminuyen al irlas liberando. Lo opuesto es verdad. Nuestra sincera capacidad de dar aumenta dando. Lo que es aparentemente pequeño en lo exterior, viene a ser eternamente significativo una vez que está adentro, el reino interior. Recibir la gracia de Dios define el tipo de gracia que podemos distribuir. Este río es, en realidad, el Espíritu Santo mismo. Él es en nosotros un río no. no un lago. Él no está simplemente con nosotros para consolarnos y permanecer en nosotros. Está en nosotros para fluir a través de nosotros a fin de transformar la naturaleza del mundo que nos rodea. Esto es lo que Pedro le dio al cojo en la puerta. Le dio lo que tenía. En su inspección de su herencia en Cristo, descubrió un río que nunca se seca. Que fluye del templo de Dios, haciéndose más profundo a medida que corre,7 y trabaja para cambiar el curso de la historia del mundo, a través de usted y de mí.

 

LIBEREMOS EL REINO

Jesús es la Palabra de Dios hecha carne. Pero, cuando habló, la Palabra vino a ser Espíritu. Y ese Espíritu dio vida.8 Este pasaje revela una de las maneras en que el Espíritu de Dios es liberado en una situación: a través de la declaración.

Cuando seguimos el ejemplo que Jesús nos dio y decimos solo lo que el Padre es, Él es liberado en el ambiente al nosotros hablar. Este concepto es congruente con la Escritura en su totalidad. “El reino de Dios es… en el Espíritu Santo” (Romanos 14:17). Cuando el Espíritu Santo es liberado en una situación, el imperio del Rey se manifiesta. El Espíritu siempre trabaja a favor de la libertad y la liberación,9 las cuales son señales de que el Rey está presente.

 

También hay liberación del Espíritu a través de los actos de fe. La fe impresionó tanto a Jesús, que le hizo anunciar que ciertos relatos acerca de la fe serían contados por la eternidad dondequiera que se hablara de su historia. Ver que la fe hacía que ocurrieran milagros extraordinarios y que sucedían por obra del Espíritu Santo, no permite observar cómo el Espíritu Santo es liberado a través de los actos de fe. Un acto de f e es una acción que evidencia la fe de la persona. Ha habido  personas que no recibieron sanidad hasta que no hicieron lo que era imposible para ellas. El milagro fue liberado, entonces, al momento.

 

Algunas veces el Espíritu de Dios es liberado a través del tacto, más específicamente, la imposición de manos.10 El poder de Dios habita dentro de la persona.11 Imponer nuestras manos sobre alguien que está enfermo libera el poder de Dios para destruir la aflicción. Cuando es un lugar apropiado, me gusta imponer mi mano en el punto de la enfermedad o la herida. He sentido tumores desaparecer bajo mis manos. Una mujer tenía uno tan grande en su abdomen que parecía que tuviera seis meses de embarazo. Le impuse mis manos en su abdomen y el tumor desapareció. Quizás la manera más inusual de liberar el Espíritu de Dios sea a través de un acto profético. Es ahí cuando se realiza una acción que no tiene nada que ver con la necesidad del milagro. El profeta, por ejemplo, lanzó un palo en el agua porque un hacha prestada cayó al fondo del río. El hacha flotó a la superficie y fue recobrada.12 No hay una ley natural que diga que un palo en el agua hace que el hierro flote. Sin embargo, cuando es un acto dirigido por Dios, siempre liberará al Espíritu Santo para lograr sus propósitos. Esta manifestación particular es especialmente importante para aquellos que solo les gusta hacer lo que entienden. A Dios le encanta tratar esta debilidad en nosotros.

 

 

 

Leave Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *